Vocaciones

Cuando platica con sus niños, ¿Ha platicado con ellos acerca de servir en la Iglesia? El proceso para contestar al llamado de Dios empieza en la niñez, sigue con la adolescencia y en edad adulta, las actitudes que se asumen durante la infancia empiezan a influenciar el curso de nuestras vidas.  Una vocación o un talento no dará frutos al menos que sea nutrido durante la niñez y la adolescencia por los papás.  Frecuentemente nuestros niños hablan acerca de lo que van a ser cuando crezcan, doctores, abogados, atletas, enfermeras, estrellas de cine, maestros, carpinteros, etc.  Puede que platiquen acerca de estas profesiones, pero ¿platican alguna vez en ser sacerdotes, monjas o monjes?  Usted es la mano de Dios, anime a sus hijos e hijas a considerar trabajar en la Iglesia.


Le pedimos que tenga en sus oraciones a los tres seminaristas de nuestra parroquia.  Ellos son Mark DeMott, Dan Lannen, y Jegar Fickel.  Vea el pizarrón en el atrio para saber mas de ellos.  ¿Qué clase de persona se ordenan de sacerdotes, monjas, o monjes?  ¿Son ellos muy santos?  No, ellos son personas que cometen errores, son gente que no tienen miedo ser humanos al servir a Dios.  ¿Son ellos gente que no pueden encarar la competencia y la realidad del mundo “real”?  No, ellos son gente que creen que a través de su ministerio ellos pueden sumergirse en el mundo y hacer cambios positivos.  ¿Son ellos gente que no pueden relacionarse con las demás personas?  No, ellos son gente que aman a sus prójimos — son gente que encuentran una satisfacción real al platicar con un feligrés de 93 años, o tomándole la mano a un enfermo de cáncer, o escuchando los problemas de un adolescente.  Ellos son personas con el valor de tocar las vidas, los corazones y las almas en un mundo moderno y sin aprecio a la iglesia.  ¿Eres tu esta clase de persona?